Death Note. Tsugumi Ōba & Takeshi Obata, 2003.


death noteLa justicia es ciega, o al menos eso es lo que se nos enseña desde pequeños cuando vemos una estatua de una mujer vendada, con una balanza en una mano y una espada en la otra. Esta representación de Iustitia, diosa romana, quiere decir que la justicia no mira a la persona, sino a los hechos. Pero alguien debe mirar a quien mira los hechos y entonces, como expresó Juvenal, ¿Quién vigila a los vigilantes? Y ¿Qué pasaría sí en un lugar de ser varios vigilantes fuera un vigilante anónimo? Death Note fusiona ambas premisas, por un lado, que la justicia es ciega y por ende se puede manipular y por el otro la existencia de un gran hermano.

Light Yagami es un estudiante brillante de Japón, con una moral intachable, que busca convertirse en un investigador. Un día cualquiera observa por la ventana de su escuela una libreta negra tirada en el piso y al abrirla ve una extraña serie de reglas que se pueden resumir en una ,“La persona cuyo nombre sea escrito en esta libreta, morirá”. Al pasar de la incredulidad al terror, tras confirmar que realmente es verídica la regla, Light tomará la decisión de eliminar todo el mal del mundo. Por su parte, la policía internacional, encabezada por un misterioso personaje llamado L, intentará detener esta serie de asesinatos en cadena. Este investigador, un genio extraño, será capaz de llevar a Light a su máximo límite en más de una ocasión.

En Death Note hallamos uno de los argumentos más inteligentes y elaborados del manga, pues tenemos la clásica confrontación del bien y mal, pero llevadas a un plano psicológico; dos de los personajes más interesantes de la literatura gráfica, que pueden ser tan opuestos que llegan a parecerse y con tal grado de antagonismo que la lucha por la justicia pasa a un segundo término, pues termina siendo una lucha por conocer la identidad del otro y así derrotarlo. 

A lo largo de los 108 capítulos que conforman la obra, se integran nuevos personajes que son bien definidos y cuentan con una razón de peso para aparecer en la obra. Sin embargo, es en los protagonistas donde se observa una evolución muy marcada, sobre todo en el caso de Light, quien es irreconocible al personaje que recoge por primera vez la libreta. 

El tándem de Tsugumi Ohba y Takeshi Obata crea una obra con un gran ritmo, buenas ideas bien ejecutadas y un dibujo con la calidad Obata, con un altísimo detalle a la ropa, escenario y personajes, con un trazo fino, pero sumamente dinámico que logra ser el complemento perfecto para un manga que es lectura obligada, independientemente de si uno es fan o no de la literatura gráfica japonesa.

Datos adicionales:
Editorial: Shueisha 
No. de volúmenes, 13.

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.