Reseña: Food Wars: Shokugeki No Soma, Vol. 13. Tsukuda, Saeki & Morisaki, 2015.


Es hora de conocer al ganador de las elecciones de otoño y después es hora de empezar el stagiare.

ATENCIÓN: Esta entrada contiene partes de la trama (spoilers).

food wars 13Por fin Soma demuestra todo el potencial de su platillo, logrando una conmoción en la academia y el reconocimiento por parte de los demás estudiantes que están a la expectativa.

El jurado tiene una difícil misión y conocemos un poco del solitario origen de Hayama, quien a final de cuentas es elegido como el gran vencedor de las elecciones.

Pronto los tres finalistas desarrollan una sana relación de competencia que es interrumpida por un nuevo desafío de Totsuki, el stagiare un mes de prácticas en restaurantes variados (1 por semana), en el cual los estudiantes deben dejar resultados visibles, de lo contrario serán expulsados, por lo que esta etapa representa el segundo mayor filtro para los estudiantes después del campamento.

La primera semana Soma es mandado a un pequeño restaurante occidental en el que hará pareja con una Arato reacia a cooperar con él, aunque tiene que cumplir su estancia y el ser valorada por el personal del restaurante provoca que poco a poco vaya recuperando su confianza. Aunque a Yukihira esto no le es suficiente, pues piensa que cuando se retiren el restaurante volverá al caos, por lo que impulsa a Arato para poder dejar huella, lo que provoca que entre dos se de una relación muy motivadora.

Al concluir su primer semana de stagiare, ambos jóvenes dejarán de caminar detrás de otros y se dedicarán a buscar su propio camino.

Por otra parte, Megumi tiene que realizar su stagiare con Erina, la cual de inmediato toma el rol de la cocina por su habilidad, mientras que Megumi se dedica a lavar trastes, pero poco a poco se arma de valor y comienza a opinar, algo que es bien visto por Erina quien le expresa que no entiende a que se debe esa falta de confianza en sí misma, pues por una razón llegó a ser de las ocho finalistas en las elecciones de otoño.

Siguiente parada para Yukihira: el restaurante de Shinomiya, ¿cómo le irá?

Este ha sido uno de mis tomos favoritos, pues vemos un lado muy personal de los estudiantes, en esta ocasión no deben batallar por lograr un platillo, sino por algo mucho más complicado y cercano a la vida real: que su presencia conlleve un impacto positivo en su ambiente. Así vemos a una Arato que lentamente recupera su confianza y que ve en Soma a un aliado y una Megumi que se da cuenta de que su trabajo ahora habla positivamente de ella. Ya antes hemos dicho que Tsukuda maneja muy bien las emociones de los personajes y en esta ocasión vuelve a hacerlo, siendo acompañado de gran manera por Saeki, con dibujos muy emotivos que transmiten los sentimientos de los personajes y que logran dar una excelente cohesión.

En cuanto a edición, nos hallamos con una historia extra hecha por Ryo Nakama, que tiene una estética sumamente chistosa y que nos saca carcajadas por lo bizarra que es, también se incluyen dos pequeñas historias que sirven a manera de postre. El único punto negativo es que el tomo aumenta de precio en $4 MXN., se gana unas mejores tapas, pero el aumento no se justifica.

Calificación: 9.5/10

Datos adicionales:
Editorial: Shueisa 
No. de volúmenes, 31+.

Para leer reseñas anteriores, da click en la imagen correspondiente.

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